El Museo Albertina, situado en el centro de Viena, alberga una de las colecciones gráficas más extensas del mundo que consta de más de 65.000 dibujos y alrededor de un millón de grabados.
El museo se ubica en el palacio que perteneció a María Cristina y su marido, el Duque Alberto Von Sachsen-Teschen, que dio nombre a la galería.
Las plantas de mayor interés son la primera y la segunda, ya que, en la planta baja y en el sótano se colocan solamente exposiciones temporales.
En la primera planta se ubican las 22 salas de los Habsburgo, una parte interesante del museo, pero que no siempre se puede visitar. Cuando llueve cierran para conservar las instalaciones, además de cuando las salas están reservadas para algún acto. En la misma planta, se pueden ver ocho salas con exposiciones temporales.
La segunda planta está destinada a las exposiciones permanentes del museo. A lo largo de las 16 salas, se pueden ver algunas de las principales obras maestras del arte moderno. Se trata de una de las partes más importantes del museo, en la que se exponen obras de los capítulos más importantes en 130 años de historia, del impresionismo al presente.
Se pueden ver algunas obras de Monet, Renoir, Cezanne, Matisse, Miró y Picasso entre las de muchos otros artistas de renombre.
El Museo Albertina goza de un gran prestigio e interés artístico. A pesar de esto, para nosotros son bastante más interesantes lugares como el Palacio Schönbrunn y los Apartamentos Imperiales. Si tenéis tiempo suficiente y os gusta el arte, dadle una oportunidad.
Si os decidís a entrar y lleváis mochila o bolso grande, os harán dejarlo en el ropero. A simple vista sólo se ve el de pago justo a la entrada, pero bajando por las escaleras encontraréis taquillas gratuitas.
Agustinerstrasse, 1.
De jueves a martes: de 10:00 a 18:00 horas.
Miércoles: de 10:00 a 21:00 horas.
Adultos: 11€.
Estudiantes hasta 26 años: 8€.
Tercera edad: 9€.
Menores de 19 años: entrada gratuita.
Metro: Herrengasse, línea U3.
Tranvía: Oper, líneas 1, 2 y D.
Autobús: Albertinaplatz, línea 3A.



