Durante la epidemia de peste de 1713, el Emperador Carlos VI prometió al pueblo que cuando la ciudad fuera liberada de la enfermedad, construiría un templo dedicado a San Carlos Borromeo, patrono de la lucha contra la peste. La construcción de la iglesia fue un lento proceso que se vio finalizado 25 años después.
Probablemente lo que más llama la atención al ver la iglesia son las dos columnas del exterior, inspiradas en la Columna de Trajano de Roma, con una decoración en espiral que representa escenas de la vida de San Carlos Borromeo.
Una vez en el interior de la iglesia, al dirigir la mirada hacia el techo se pueden observar los preciosos frescos pintados en la cúpula que representan la apoteosis de San Carlos Borromeo.
La iglesia de San Carlos Borromeo es una de las iglesias más interesantes de la ciudad. Aunque se puede subir hasta la cúpula para verla de cerca, actualmente y debido a las obras no nos parece demasiado recomendable ya que la estructura temporal de andamios es muy poco estable y las "vistas" no merecen demasiado la pena.
Karlsplatz
De lunes a sábado: de 09:00 a 12:30 y de 13:00 a 18:00 horas.
Domingos y festivos: de 12:00 a 17:45 horas.
Adultos: 6€.
Estudiantes: 4€.
Menores de 10 años: entrada gratuita.
Metro: Karlsplatz, líneas U1 y U2.
Tranvía: Gußhausstraße, línea D; Wien Resselgasse, líneas 1 y 62.
Autobús: Schwarzenbergplatz, línea 4A.



